domingo, 29 de julio de 2012

Políticos: cantidad, sueldos, privilegios y calidad

@losdiasfuriosos
losdiasfuriosos@gmail.com

¿Son demasiados? ¿Cobran mucho? ¿Tienen grandes privilegios? Los políticos, en el ojo del huracán. Se cuestiona si son muchos, si cobran demasiado, si se justifican sus prebendas... pero mucho más importante que todo esto: preguntémonos si cumplen con su trabajo, si responden al encargo que la ciudadanía les ha encomendado a través de las elecciones.


Veamos. En España hay en torno a 73.000 políticos (muy lejos de los casi medio millón que la leyenda urbana dice que existe). De ellos, 68.000 son concejales. Y el 90% de esos 68.000, no cobra. Por tanto, apenas llega a 12.000 el número de políticos con sueldo. No parecen tantos...  (ver en este mismo blog: "Dos trampas peligrosas", entrada del 25 de julio, acerca del engaño democrático que se esconde detrás de la propuesta de reducir diputados o concejales.)

¿Cobran mucho? Un diputado español percibe un sueldo de 2.813 euros al mes, una cifra que se verá incrementada con pluses y dietas: el salario está bien, aunque tampoco es una enorme fortuna, ni se harán multimillonarios con la política. Pero es que en Francia, Alemania o Inglaterra cobran entre 15.000 y 20.000 euros. El salario de un presidente español también es unas cuatro veces menor que el de muchos de sus homólogos europeos.

Por otra parte, si pretendemos que sean los individuos más valiosos y preparados de la sociedad los que se dediquen a la política, es obvio que los sueldos han de ser medianamente altos. De acuerdo que lo que ha de motivar a una persona a la hora de meterse en política es la vocación de servicio público, y no el dinero, pero tampoco podremos pedir a nadie que abanodone su profesión y se exponga públicamente en una parcela tan delicada y comprometida para su imagen como es la política, y que lo haga por 1.000 euros al mes. Nos quejamos de que, en ocasiones, "los más tontos del pueblo", gente sin oficio ni beneficio, sin preparación ni capacidad, son los que acaban en cargos políticos. Pues imaginemos lo que sucedería si, además, los sueldos fuesen todavía más bajos...

¿Privilegios? Hablamos aquí de dietas, viajes en business o coches oficiales. Quizás podrían "cortarse un pelo", pero a la hora de la verdad tampoco es ése el quid de la cuestión. Que cobren dietas o que viajen en primera, hasta puede parecer algo lógico. Lo del excesivo número de coches oficiales, aún siendo cierto, se utiliza de un modo enormemente demagógico y populista. ¡¡La cantidad de tiempo que se ha perdido hablando interesadamente de coches oficiales, como si ése fuese el problema...!!

Sí es cierto que algunas de sus señorías tienen un rostro muy duro: hoy sabemos que un 20% de los diputados cobra el plus de alojamiento (1.800 euros/mes) teniendo casa propia en Madrid. Escandaloso. Eso es lo que se llama ser un sinvergüenza: ni más ni menos.

¿Pensiones vitalicias, tan criticadas? Están justificadas, ya que la actividad política deja socialmente muy marcada a la persona que la ha desarrollado. Parece lógico qun en ex presidente cuente con un buen sueldo vitalicio hasta el fin de sus días. Ahora bien, en el momento en que el político "jubilado" empieza a tener otros ingresos (asesor de Murdoch, de Telefónica, de la eléctrica no sé qué, de la Universidad de no sé dónde, caché por conferencias...), en ese mismo momento, fuera la pensión.

Pero en realidad, en último término, el verdadero problema no es ni la cantidad, ni los sueldos, ni los privilegios, sino la pésima calidad de los políticos españoles, incapaces e irresponsables a partes iguales: ése es el auténtico drama que tiene España con sus políticos. Y de lo que menos se habla. Lo que ha hundido a España como país, a sus comunidades y municipios, es que sus políticos son muy, muy, muy malos (salvo honrosas excepciones, que desde luego, también las hay). Si fuesen buenos, si cumpliesen con el encargo que la ciudananía les ha encomendado) entonces nadie se acordaría ni de sus sueldos, ni de los coches oficiales...

Y lo que el ciudadano ha de pedirle hoy a nuestros políticos, antes de que se bajen el sueldo, que se reduzcan las dietas o que viajen en turista, es que den de una vez soluciones válidas, reales y solidarias a los muchos problemas que tenemos. Si lo hacen, que cobren lo que quieran...

2 comentarios:

  1. Se trata de un problema de cantidad (por ejemplo: "sobredimensionamiento" de instituciones como ayuntamientos y diputaciones) y de calidad (escasa formación y falta de verdadera vocación política de algunos).

    ResponderEliminar
  2. El problema es:
    1) Lo q no se sabe q se llevan
    2) El trabajo q hacen a cambio de lo q se sabe q se llevan y lo q no se sabe

    ResponderEliminar