viernes, 27 de julio de 2012

Deporte patrio y poesía barata

@losdiasfuriosos
losdiasfuriosos@gmail.com

Arrancan los Juegos Olímpicos, un extraordinario espectáculo y un nuevo escaparate para que el deporte español exhiba ante el mundo su potencial. Pero a medida que empiecen a llegar las medallas (me atrevería a vaticinar que menos que en Pekín), comenzarán a proponerse una serie de paralelismos metafóricos entre lo que es España como país, por una parte, y el nivel de su deporte, por otra. Tal circunstancia encontró su punto culminante en la última Eurocopa.

Me explico. He escuchado y leído diferentes interpretaciones que algunos opinólogos le pretendieron dar al título conseguido por la selección española de fútbol. Se dijo que este logro constituyó un ejemplo de que, con esfuerzo,  España es capaz de conseguir lo que se proponga, que todos unidos podremos salir adelante, que le hemos enseñado al mundo que este país sabe hacer las cosas, que es un canto a la esperanza y al optimismo, una reivindicación nacional,  una muestra de la valía de nuestra juventud, que molamos mazo y no sé cuantas chorradas más... Y sin embargo, en mi opinión, la única lectura válida que se puede hacer del título en la Eurocopa es que tenemos una selección de fútbol muy buena. Punto. Ni más ni menos. Lo demás es literatura, bastante barata, por cierto.

 Supongo que algo similar pasará en los Juegos: algunos querrán convertir los éxitos deportivos en un ejemplo de "algo más", como si los triunfos de nuestros olímpicos nos fuesen a mostrar un determinado camino a seguir, como si una medalla resultase argumento suficiente como para mirar con optimismo el futuro de España.  Pero más allá de poesía “del todo a cien”, lo cierto es que el deporte español en nada o en muy poco se parece a lo que es hoy el país. Lo único que significarán las medallas es que tenemos buenos deportistas. Absolutamente nada más. Lo que España tenga que demostrarse a sí mismo y al mundo deberá hacerlo  fuera de un campo de fútbol o de una competición deportiva. 

De hecho, en España, el deporte no es el reflejo de nada; al contrario, es la excepción, porque en el conjunto de la sociedad  española actual,  el éxito es la excepción. En la España de la crisis, la selección gana, pero los ciudadanos pierden todos los días...

1 comentario:

  1. Los políticos contando "milongas" como siempre, y no sé para quién porque ya nadie les cree ni una palabra. Más bien se interpretan sus palabras en el sentido contrario de lo que "cuentan". ¡Ojala! nuestro país fuese como nuestro deporte. ¿Dónde se encuentra el talento de nuestros deportistas en la clase pòlítica? ¿Y el esfuerzo?

    ResponderEliminar