¿Era
tanto pedir? ¿Era tanto pedir que la catástrofe del Prestige, dada su
extrema gravedad, se sustanciase con un juicio riguroso,
exhaustivo, serio, valiente, que sentase en el banquillo a los verdaderos
culpables de lo sucedido, que dictaminase quién se equivocó y por qué, y
que depurase responsabilidades… cayese quien cayese…? ¿Era tanto pedir
un juicio que, en definitiva, resarciese en la medida de lo posible la
dignidad de un pueblo? ¿Era tanto pedir que la Justicia hiciese su
trabajo con determinación e independencia? Pues sí, era mucho
pedir. El Prestige fue un gran palo para Galicia. Ahora, su juicio ha constituido una descomunal burla, una pantomima indecente: los que están no son, y
los que son no están.
..............................Si votar sirviera para algo, no nos dejarían votar.............................
jueves, 14 de noviembre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
La doctrina Parot, la AVT y el PP
Ser víctima del terrorismo no significa tener la razón. No necesariamente. No siempre. Las víctimas del terrorismo pretenden participar en la toma de deciciones políticas, y en las estrategias antiterroristas, y eso no puede ser.
martes, 8 de octubre de 2013
Catalunya y España
Siempre
me ha sorprendido la ligereza con que políticos y medios de comunicación diagnostican desde Madrid lo que en Catalunya (también en Euskadi) sucede.
Lo hacen tratando de imponer a catalanes (o vascos) unas ideas
preconcebidas, con un prisma simplista, casi pueril, dando pábulo a
una serie de topicazos que posiblemente no reflejen aquellas realidades.
Da la sensación de que el resto de España no tiene demasiado interés en
saber qué piensan de verdad los catalanes. Lo que a
continuación se escribe son reflexiones sobre Catalunya, pero sobre una
Catalunya vista desde fuera, con el inmenso margen de error que ello conlleva:
martes, 24 de septiembre de 2013
El espejo portugués: viaje a Lisboa
"Esperar resultados diferentes haciendo lo mismo es de necios" (Albert Einstein)
Si llegas a Lisboa ya entrada la noche, te sorprende la pobrísima iluminación de las calles, y no sólo de las periféricas, sino también de las grandes avenidas que vertebran el centro de la capital. Lisboa vive ahora en penumbras, y los que hemos estado en otras ocasiones sabemos que antes esto no era así. Poco queda de esa Lisboa inquieta de primera hora de la noche, la Lisboa de cafeterías, de restaurantes, de ambiente... Si acaso, serían todas esas personas (cada vez más) que pasan la noche durmiendo en la calle las que sí agradecerían una mejor iluminación.
Si llegas a Lisboa ya entrada la noche, te sorprende la pobrísima iluminación de las calles, y no sólo de las periféricas, sino también de las grandes avenidas que vertebran el centro de la capital. Lisboa vive ahora en penumbras, y los que hemos estado en otras ocasiones sabemos que antes esto no era así. Poco queda de esa Lisboa inquieta de primera hora de la noche, la Lisboa de cafeterías, de restaurantes, de ambiente... Si acaso, serían todas esas personas (cada vez más) que pasan la noche durmiendo en la calle las que sí agradecerían una mejor iluminación.
lunes, 9 de septiembre de 2013
¿Madrid tenía sentido?
¿Y no será, sencillamente, que la candidatura de Tokyo era la mejor... y que por eso ganó? El caso es que, al final, Madrid 2020 se celebrará en Tokyo.
martes, 27 de agosto de 2013
Dos derechas, media izquierda, y mucho desconcierto
Podría servir como radiografía política de la España actual: dos derechas, media izquierda y un inmenso desconcierto.
Una primera derecha sería la identificada con los llamados “valores tradicionales”: Iglesia, familia “como Dios manda”, españolismo, disciplina, recelo del progreso, desconfianza de la ciencia… incluso cierta nostalgia. Es una derecha con tufillo machista y clasista, de doble moral, que criminaliza el aborto, el matrimonia gay, que incluso ve con malos ojos el divorcio (el de los demás). Es una derecha acrítica y manejable. Es una derecha con ideología… ideología anacrónica, pero ideología. Es una derecha decepcionada con el PP, pero que sigue votando PP. Es una derecha, en todo caso, respetable. Es una derecha bastante inofensiva. La realmente peligrosa es "la otra derecha"...
lunes, 12 de agosto de 2013
Fraude de superviviencia
J., con dos hijos pequeños y una hipoteca, se quedó en el paro hace un año. Lo pusieron en la calle porque sí y le indeminizaron con veinte duros. Todo por obra y gracia de la reforma laboral. Busca trabajo día y noche. Pero nada. Es un hombre popular en su barrio, con fama de "manitas". Así que a menudo lo llaman sus vecinos para que les resuelva algunas "chapucillas": que si un enfuche, que si un electrodoméstico estropeado... o incluso para pintar una habitación, arreglar una cisterna... Y le van dando 100 eurillos por aquí, 50 por allí... En el mejor de los casos, J. ingresa 250 euros al mes por la suma de todos estos trabajillos. Evidentemente, ni factura, ni autónomos, ni IVA, ni nada.
-Es fraude, pero es fraude de supervivencia -, comenta J..
-Es fraude, pero es fraude de supervivencia -, comenta J..
viernes, 2 de agosto de 2013
Hay 36.000 millones, pero no hay 8 millones
Se hartaron de decir que era un préstamo, un crédito, que los bancos tendrían que devolver el dinero, incluso con intereses, y lo más importante, que no costaría un solo euro a los contribuyentes. Lo dijeron una y mil veces: lo dijo Rajoy, lo dijo De Guindos, lo dijo Montoro, lo dijo Cospedal... Otra vez, mentira. El Gobierno anuncia en voz bajita que da por perdidos 36.000 millones de euros entregados a los bancos en el famoso rescate y procedentes, por supuesto, de los impuestos de los ciudadanos. El sector financiero ya no tendrá que devolver ese dinero.
martes, 23 de julio de 2013
Caso Bárcenas (III): el "caso PP" y las oligarquías
“La política es como las matemáticas: o está todo bien o está todo mal”
J. F. Kennedy
J. F. Kennedy
Habrá que empezar a llamar a las cosas por su nombre. El “caso Bárcenas” ya no es el “caso Bárcenas”. El “caso Bárcenas” ha pasado a ser el “caso Rajoy” y el “caso Cospedal”. El “caso Bárcenas” es el “caso PP”.
miércoles, 26 de junio de 2013
Lo que Wert esconde
Wert es un hombre muy inteligente. No se trata de un iluminado. Su ley educativa está meditada y asentada en firmes convicciones; no es una ocurrencia ni el resultado de una improvisación frívola. Y precisamente por todo ello es por lo que da más miedo. Porque lo que se esconde detrás de la LOMCE es una forma muy concreta de entender la sociedad, un cambio radical en el modelo de justicia social, una obra de ingeniería social encaminada a desterrar dos ideas en las que la derecha no cree: la igualdad de oportunidades y la solidaridad. Por eso Wert da miedo, porque sabe perfectamente lo que está haciendo, sabe lo que quiere hacer, y sabe cómo hacerlo. Se trata, en definitiva, de una ley reveladora de cómo piensa en realidad el Gobierno y de cómo es la España que imagina para el futuro: una España de profundas desigualdades y segregadora.
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